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Historia

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Ultima actualización 20 de Agosto de 2014

La Corporación Cultural de la Ilustre Municipalidad de Valdivia fue creada por Decreto Supremo Nº 1472 del 7 de noviembre de 1994 del Ministerio de Justicia. Se fundó como una corporación de derecho privado, sin fines de lucro, integrada por la Municipalidad de Valdivia y la Corporación Cultural de Valdivia, cuyo fin sería potenciar la actividad cultural de la comuna.

La primera reunión de su directorio se realizó a las 12 horas del jueves 15 de diciembre de 1994, en la Sala de Reuniones de Alcaldía. Su directorio quedó integrado por el alcalde Gonzalo Espinoza Pérez como presidente, la concejala Marta Meza Lavín como vicepresidenta, el abogado Oscar Bosshardt Ulloa como secretario, Helga Hardessen Pineda como tesorera y Ernesto Guarda Carrasco como pro-tesorero. Por unanimidad fue elegido como director-gerente, el asesor cultural de la municipalidad, Hernán Urrutia Millas.

La programación anual de la CCM incluía múltiples disciplinas y eventos como conciertos de músicos locales y nacionales, muestras de danza internacional y un festival de jazz. Tras su creación pasaron a su cargo el Salón de Otoño, el Concurso Nacional de Cuentos Fernando Santiván y el Concurso Nacional de Pintura Valdivia y su Río. A su cargo estaba además la Casa Valdivia Joven, dedicada a realizar proyectos y capacitación con jóvenes en riesgo social, con miras a la reinserción.

En sus inicios funcionó en el cuarto piso del edificio municipal, ubicado en Independencia 455, lugar donde se encontraban ubicadas las oficinas de gerencia y producción, además de la Sala de Convenciones, que entre otras actividades acogía ciclos de cine, conferencias, charlas y la muestra del total de obras participantes en “Valdivia y su Río”.


En 1997 la gerencia se trasladó al edificio donde funcionaba la Corporación Cultural de Valdivia, ubicado en la costanera, lo que posteriormente se llamó Sala Ainilebu. Más tarde, concretó su traslado a estas dependencias la Unidad de Finanzas a cargo de Adolfo Herrera Barrientos, Producción a cargo de Arturo Lara Andrade y Dirección de la Sala Ainilebu, a cargo de Erwin Vidal Ribbeck.


La Sala Ainilebu estaba ubicada a pasos del centro de la ciudad y con acceso directo desde la ribera sur del río Valdivia. Acogía principalmente exhibiciones de artes visuales, pero también eventos como ferias de libros y artesanía, presentaciones de textos, proyecciones audiovisuales, talleres, charlas, reuniones, premiaciones y ensayos.


Expresiones como pintura, fotografía, dibujo, grabado y escultura fueron presentadas en este espacio en el marco de la temporada de exposiciones de la CCM. Como centro de exposiciones acogía numerosas muestras de creadores nacionales y extranjeros, además de artistas valdivianos, por lo que por años fue reconocida como la principal vitrina para el arte local y emergente.


Desde mediados de los noventa fueron creados el Simposio Internacional de Escultura (1996) y la Lluvia de Teatro (1996), se editó por primera vez la revista Kimelchén (1999, reeditada en 2001) y se creó el primer fondo municipal para el financiamiento de proyectos culturales, Conarte (1998).



En 1999 asumió como nuevo gerente Erwin Vidal Ribbeck. En 1995 la Escuela de Ballet Municipal de Valdivia fue traspasada a la recién fundada CCM y a partir del año 2000 pasó a llamarse Escuela de Danza Valdivia.

A contar del 1° de mayo de 2003 por Decreto Exento Nº 2353 de fecha 7 de mayo de 2003 de la I. Municipalidad de Valdivia, la administración de la Biblioteca Municipal Camilo Henríquez fue traspasada a la Corporación Cultural Municipal.

El 2007 la Corporación Cultural Municipal de Valdivia compró la Casa Prochelle 1, inmueble ubicado en la ribera norte del río Calle-Calle, gracias al financiamiento del Programa de Centros Culturales impulsado por el Gobierno de Chile a través del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y aportes del propio municipio. El inmueble integra un proyecto de restauración e instalación de las oficinas definitivas de la CCM y su Escuela de Danza.

El 2008 el municipio valdiviano se adjudicó la licitación para adquirir el submarino O’Brien, el último sumergible de la clase Oberon que queda hoy en el mundo. El navío fue entregado en comodato a la CCM para convertirlo en el Museo Naval Submarino O’Brien, el tercero de este tipo en Sudamérica, después de Perú y Brasil.

El 2010 las dependencias de la CCM resultaron con daños de diversa consideración, producto del sismo que afectó a las zonas centro y sur del país. Por esta razón se efectuó el traslado de sus oficinas al edificio de la Biblioteca Municipal. El 2011, el edificio que albergaba a la CCM y la Sala Ainilebu fue demolido, erigiéndose en el lugar la Plaza de la Ciencia, por lo que la CCM está la espera de fijar su domicilio permanente en la Casa Prochelle.